Preparativos inteligentes para una travesía serena
Planificar con cariño evita sobresaltos y amplifica el disfrute. Investiga el valle, anota teléfonos útiles y consulta siempre el parte meteorológico de montaña. Elige equipamiento que respire, capas que conversen entre sí y botas ya domadas por tus pasos. Aprende a leer mapas y no confíes ciegamente en baterías. Lleva botiquín, frontal y una botella que no suelte sabores. Recuerda que la mejor mochila es ligera, honesta y deja espacio para lo imprevisto, incluido un queso que te regalen.